jueves, 14 de abril de 2011

Solteras del nuevo milenio

Por @carolita_rock
(editada)



¿Qué está pasando con nosotras? ¿Será cierto que mientras más inteligentes, profesionales, autosuficientes y con mayor participación en la sociedad, menos posibilidades tenemos de encontrar una pareja estable que valga la pena?

¿Será verdad que hay que ser ‘pavita’, sin opinión, sumisa, complaciente y ojalá poco inteligente para encontrar un marido de renombre, situación y estatus? o ¿Al menos un tipo estable y con buen trabajo? Es que ¡por favor díganme que no es así!

Antes se casaban más jóvenes, claro, vivían menos. Las familias arreglaban las cosas, te designaban un marido o quedabas “para vestir santos”. Hoy mi papá ha hecho de todo para conseguir que me case con alguien y ha sido imposible, veo su esfuerzo y les aseguro que si tuviera camellos los pasaría en prenda. Ya pasados los 30 si no tienes un compromiso serio, es muy posible que se vuelva cuesta arriba la posibilidad de encontrar algo “que valga la pena” para formar una familia. La realidad es que los hombres que van quedando están separados o solteros y tienen al menos dos hijos, están saliendo de una depresión con tratamiento psiquiátrico, han estado presos por algo o son –lo digo sin discriminar– ¡gays!

Es injusto que mientras más años tiene una mujer más ‘perfecta’ se vuelve, se preocupa más de lo profesional, tiene un mejor cargo, es más atlética y hasta dicen que después de los 30 se desatan y son mejores en la cama. Por lo que yo sé nos volvemos más proactivas, hay algunas que se atreven y participan en política, otras en temas de religión, cultura, arte y no tienen hijos, tampoco mino, por lo tanto tiempo para cultivarse hay.

El caso de los hombres, la mayoría de las veces es todo lo contrario. Mientras más pasados de los 30 están, vienen más ‘carreteados` ya están muy usados, mañosos, tienen un sueldo que dividen en no sé cuántas pensiones alimenticias, son menos tolerantes, más mal genio, no les gustan las chicas de 30 y tantos, prefieren el ‘pasto tierno’; es decir, la guapa de gimnasio y la rubia de pub con el pantalón a la cadera y silicona bien puesta. ¿Por qué se ponen más tontos y nosotras más inteligentes? Sin ofender por favor.

El cuestionamiento viene a raíz de que hoy a mis 34 años, recuerdo que en mi tierna juventud (que no pasó hace tanto) vivíamos según algunas premisas intransables que siempre repetí:

- “Jamás me voy a meter con un hombre casado”.
- “No voy a ser la mamá de ningún niño ajeno” (después de los 30 es muy común!).
- “Ah no, ni rasta, ni artesa, ni músico ni revolucionario” (hay que reconocer que algo tienen, no hay que ser injusta).
- “Con un milico...Ni cagando” (ese es el primero que se da porque a algunas nos gustan los uniformes).
- “No amiga, entiende, tu amistad es más importante… no me estoy comiendo a tu hermano” (pff…la que no cayó en eso…se perdió la mitad de su vida)
- “¿Un motel?….ni loca!!” (jajajajaa)
- “Señor carabinero, lo que pasa es que se me había caído un botón debajo del manubrio” (si te ofrece la linterna que tiene es porque te creyó).
- “Jamás me metería con él. ¡Ha pasado por todas!” (lo bueno es que con el tiempo puedes comentar con las amigas al respecto).
- “No amiga, no fui a ver a mi ex, no estaba tan necesitada”.
- “Yo no soy la mamá de esté ‘hueón’ y no estoy para rehabilitar a nadie”.
- “Si mi amor, te creo, fui una tonta”
- “Ay mamá, NO LO ESTOY JUSTIFICANDO!”.

Con los años te das cuenta que eres menos exigente y aguantas más, incluso pasas por sobre tus principios morales, religiosos y políticos. He derribado todas esas fronteras por querer encontrar al mejor, pero me da rabia que mientras más perfectas somos con la edad, más malo nos llega el rebaño ¿Será que nos ponemos muy regodeonas y mañosas y no lo queremos asumir?

No quiero creer que se trata de mi reloj biológico actuando un poco desorientado o apurado. Sin embargo, las nuevas solteras no son como antes, cuando alguien te señalaba en una comida familiar como la “solterona” que bajaba la cabeza avergonzada. Hoy las mujeres de más de 30 son otra coooooosa…full redes sociales, se hacen famosas, son influyentes, van a todas las fiestas, after y pub de moda, tienen su blog y hacen quejas abiertas desde temas de contingencia armamentista hasta de publicidad engañosa. Estudian de todo, hacen MBA, dan charlas motivacionales, se van de compras a NY, ya no les da vergüenza leer best sellers eróticos y se imponen…Es una buena época, lo pasamos bien, ya no tenemos miedo a los “amigos especiales” o con “derechos” porque ya nadie nos juzga como libertinas, ni quedamos con ‘mala reputación’, queremos nuestro cuerpo, sabemos que tiene necesidades y lo ayudamos a no sufrir. No es que cualquier micro sirva, ahora somos selectivas, más seductoras e independientes, si ningún pudor….y si cae pasto tierno…¿por qué no?

Las mujeres de hoy son el poder y creo que algunos hombres se han quedado en el machismo y flojera de buscar a las más simples y fáciles, a las que cocinan calladitas y que aguantan todo. Las de hoy pueden cocinar también y cuidar niños y mascotas, pero no le vas a pasar con encima tan fácilmente, ser soltera después de los 30 se ha vuelto una opción planificada y los hombres deben aprender a encajar en ese mundo, donde al fin se nos abren algunas puertas y estamos dispuestas a pasar.

La Otra

Por @carolita_rock
(editado)



¿Qué nos lleva a permitir no ser el “plato principal” o la “catedral” de un hombre y nos convierte en el “postre” o en “la capilla”? Difícil saberlo, aunque más complicado es asumirlo. 

Sin hacer juicio valórico ni crítica, pienso que hay que estar en los zapatos de alguien que lo ha vivido para entender por qué muchas mujeres pueden destinar su vida o tiempo a compartir a alguien que en muchos casos aman. ¿Han pensado alguna vez que estamos traicionándonos entre el mismo género o que en vez de hacer causa común estamos fregándole la relación a otra como nosotras?

Nunca falta galán que puede engañar a su pareja, sin querer dejarla y siempre hay alguna mujer que sirve para eso. No estoy defendiendo a las mujeres engañadas, aunque no debe ser nada digno descubrir que tu pareja con quién has vivido lindos momentos y con quién quizás compartes una familia y a veces deudas, pasa por otro “hogar” antes de llegar a casa y te engaña o dedica sus mejores momentos con otra.


Quizás es cierto el dicho que con la “amante” siempre se quiere estar porque es más entretenida, es la suertuda que dependiendo de lo “jolgoriosa” que sea, le tocan los viajes al caribe, las joyas, las salidas a lugares exóticos, las confesiones que jamás le contó ese hombre a su mujer y en muchos casos, les tocan las mejores sesiones de sexo, ya que seguramente a la esposa o pareja oficial, jamás le van a proponer “el salto del tigre”, “el candelabro italiano” y otras acrobacias de países lejanos como Rusia o Francia porque para eso está "la otra".

No lo pueden negar, a la que le quede el poncho que se lo ponga y lo asuma con la frente bien en alto, que cuando se es la otra se está con la mejor cara, la mejor facha, el mejor humor, todo lo que dice te parece gracioso y hay que esmerarse para que el rato que estés con él, sea lo más agradable e inolvidable posible, cosa que se vaya para la casa sin ninguna gana de estar con la oficial. Pero es ahí, justamente ahí cuando nos volvemos “la otra” y a algunas les duele, porque a veces aman a esos seres.

Ahora hay “otras” geniales, esas que tienen todo calculado y manejan sus emociones y sentimientos a la perfección, casi da la idea de que tomaron un curso por Internet o que hicieron un master en teleseries porque, no les preocupa ni se acomplejan de saber que el hombre con el que están tiene una pareja. No les hacen show, no se ponen celosas y hasta defienden y comprenden a la oficial de su amado, los mandan tempranito para la casa y son tan atentas que se esmeran en que no vayan a llevar en los bolsillos boletas de motel, olor a perfume o lápiz labial en la camisa, a esas chicas yo les levanto un monumento.

Pero también hay “otras” más cinematográficas, así al estilo de Atracción Fatal, de las tipas que una vez que se metieron en la vida de un hombre le desordenan todo y terminan destruyéndoles la vida, esas mujeres son de temer. Ellas llaman a la casa de la oficial ¡y cortan! Los siguen en el auto, tienen más que sabida toda la vida de la pareja de su amor, le conocen yayitas que ni el tipo sabe, mandan mensajes delatores, fotos o lo que sea con tal de quedarse con el tipo, lo que nunca pasa al final porque el pobre se dio cuenta que lo único que quiere es deshacerse de la loca y no entiende en qué minuto se dejó llevar por ése impulso.

Pero hay “otras” que son de cuento. Ellas creen realmente cuando él tipo les dice que es a ella a la que quieren y que van a dejar a la oficial, no son capaces de atinar que llevan años con él y que aunque aún no pasa nada, esa mentalidad mágica romántica media brutística, las sigue manteniendo con una ilusión que hace que hasta se lo hayan presentado a las amigas, jurándoles que se quedará contigo.

Y está “la otra express” yo creo que es la más inofensiva pero la que a veces, más marca a un hombre que engaña a su pareja con ella, porque suele ser osada, loquilla, desinhibida, entretenida y fugaz…la conoció por ahí, se dio cuenta que a ella no le importó que llevara anillo de matrimonio porque lo pasó por alto y después de un encuentro fogoso furtivo y del tercer y hasta cuarto tipo, la chica literalmente se vistió y se fue…hay hombres que hasta dice que esos “engaños” no cuentan…pff!

En cualquiera de estos casos, o en otros, el ser “la otra” es difícil, se sufre, hay desilusiones, decepciones y malos ratos, como también momentos gloriosos y memorables. Casi siempre la que sobra es la amante, casi siempre la que se queda sola es la que entró tarde al triángulo y aunque hay excepciones para todo y más de alguna hoy es feliz en una relación, hay algo en lo personal que siempre me ha dado vueltas en la cabeza y es que …si un hombre fue capaz de engañar a su pareja (oficial, polola, esposa) contigo, ¿qué le va a impedir hacértelo en algún minuto a ti?

Zorras hay en toooodas partes.-

Aquí, Yo celosa

Por @carolita_rock
(editado)





Qué difícil hablar del tema de los celos sin herir susceptibilidades y es que cuesta enfrentar el asunto siendo objetiva, porque en situación de “celos” no existe escala, tabla, gráfica, métrica ni puntuación que defina cuán celosas podamos ser o cuán terriblemente celosa pueda ser nuestra pareja.
He visto correr sangre por menos y destruir relaciones por muy poco, pero cuando los “celos” están metidos en el conflicto todo es más grave y puede terminar muy mal. Ser celosa es una actitud que generalmente no detecta ni “diagnostica” uno misma, por tendencia suele notar el resto que uno ha caído en ese mal. Pero tengo que defendernos porque creo que el ser “celosa” es estacional y depende exclusivamente del interés, amor o tontera que sintamos por el otro.

Todo depende del grado de inseguridad que uno sienta o que tu pololo o marido te haga sentir, llegando incluso a sentir celos enfermizos y convertir el problema en situación de término de una relación o hasta de un crimen pasional. Imagino que la madurez que tenga cada uno puede permitir ahorrarse estos problemas por medio del diálogo, de entenderse y explicar por qué pasan estas cosas, quizás uno de la pareja sea más coqueto de lo normal o la otra persona desconfía por temas de autoestima y sin saberlo es muy difícil arreglarlo. La clave a mi gusto está en conocerse y en saber el terreno que uno pisa con la otra persona y la desconfianza que lleguemos a sentir. 

Yo aviso, siempre comento que más que una mujer celosa soy desconfiada, pero no me molesta que mi novio vea a una chica en la calle y me comente que es guapa, que se viste bien o que es simpática, yo también lo hago con él, lo que sí me molesta y puede ser causal de pelea, y lo sabe, es que sea desubicado o desatinado para mirar e incomode a otros y principalmente a mi. Un tipo que ande conmigo (y todas deberían pensar igual) y que mire a una chica guapa no es problema, una sabe muy bien lo que vale y él lo que pierde si se pasa de listo, por lo tanto mirar es una cosa, coquetear es otra muy distinta.

Muchas han compartido su vida alguna vez con un "putazo" de esos que no discriminan en llamar la atención y coquetearle al resto, estando o no de la mano tuya, yo no lo acepto, me caaaaaaaaarga. Una actitud así y emigro sin retorno, a mi me gustan los hombres que sienten que se lucen o son lo máximo frente al resto, por estar contigo ¿Se entiende?

Los celos son algo que aparece y desaparece según instancias, no los encuentro malos si están bajo un control normal, nada más fome que nadie te cele, esto también es molesto. Puede que sea un infantilismo pero un poquitito de celos o que te celen puede tener algo de encanto y demuestra algún interés que siempre es bueno comprobar, pero alguien absolutamente híbrido y que ve cómo le coquetean o buscan a su polola y se hace el leso o no le importa es porque, sorry si les duele, le das exactamente lo mismo y eso de que "te tengan confianza de que jamás harías nada malo" no sirve de excusa, eso es flojera emotiva y el que no te cuida o protege no tiene interés.

¿A cuántas le han hecho una pataleta injustificada de celos? Me imagino que a varias, porque un hombre celoso es más peligroso que curao en auto, lo malo es que los hombres no entienden que somos amorosas, atentas y coquetas por naturaleza, ahora claramente cuando uno le pestañea más veces de lo normal a un tipo, mueves demasiado el pelo y haces gestos coquetos con la boca, claramente indica que si nuestra pareja está cerca, se pondrá celosa y el reto va y con toda la razón.

Twitter y Facebook ha desenmascarado a millones de celosas virtuales. Muchos son los casos de mujeres que le tuitean un reto a alguna "maraquiwi" o le bloquean la cuenta o monitorean a sus machos porque claro, ésta red es el jardín del edén del coqueto, jote, califa e infiel, pero si el tipo se porta bien y sólo tiene amigos y no anda insinuándose a cuanta seguidora nueva hay, no deberían existir celos ni problema. Para eso hay que mantener el mismo respeto y educación que cuando estás con tu novio o novia, porque nosotras también tuiteamos, por lo tanto corresponden los buenos modales para todos por igual. Ojo que una peleíta por celos virtual no se olvida nunca y un joteo público tampoco. Si se tienen dudas al respecto mejor hablarlo abiertamente para determinar una solución y si no, avisen para trollear a las "maraquiwis"!!




El amor antes de las redes sociales

Por @carolita_rock
(editado)




Recuerdo que hasta hace poco, alguien que había sido tu pareja y terminabas, podía desaparecer de la faz de la tierra durante mucho tiempo, y encontrarse con él o ella en el supermercado o comprando cigarros, e incluso en algún bar podía ser todo un milagro. Saber de su vida después de finiquitados o enterarse con quién anda o si la polola es más regia que tú no era tan simple, tenías que chantajear a algún amigo en común para tener esa información, pero hoy es cosa de poner el nombre del “finado” en facebook o google y voilá! Aparece todo.

Si alguien te gustaba, había que hacer maravillas para enterarse de su vida, qué le gusta o dónde carreteaba y si se especulaba que andaba con alguien había que comprobarlo en vivo y en directo viéndolo con ésa persona, para verificar la información, cómo olvidar cuándo era universitaria y hacíamos verdaderas operaciones de “inteligencia” para seguir a algún tipo que nos gustaba, más de alguna vez hicimos guardia (con cocaví y todo) dentro de un auto camufladas  para ver directamente la ventana del departamento del chico que le gustaba a ella, controlando su hora de salida. Yo sé que suena obsesivo pero es que ¡no se imaginan el churrazo que era! Valía la pena.

Camino a la universidad en micro durante tantos años de estudio, solía ver en el mismo paradero y a la misma hora a un tipazo tan guapo, que cada vez que lo veía me daban ganas de bajarme ahí mismo sólo para estar parada a su lado, aunque me quedaran 10 kilómetros aún para llegar a clases y por bajarme perdiera el "boleto" en ese tiempo. Durante meses pasé por ahí y en muy pocas oportunidades ese churrazo se subía a la misma micro donde yo venía, y cuando eso pasaba, no respiraba durante varios paraderos de puro emocionada, era absolutamente perfecto, alto, rubio (se decoloraba el pelo) de ojos azules, fabuloso físico y espectacular facha…todos esos minutos para mí eran mágicos. Traté hacer de todo para que levantara sus ojitos y me viera, si alguna vez lo hizo tiene que haber pensado que yo tenía alguna enfermedad terminal, porque siempre era `porque yo tosía, estornudaba o carraspeaba, cualquier cosa servía.

Hasta que un día, por esas cosas del destino me atreví. Alentada por mis amigas y teniendo en mi agenda anotado todo el horario, recorridos y rutas que hacía éste chico durante un año (del cual jamás supe el nombre) me acerqué a preguntarle algo y ¡santo cielo! Me miró, con los ojos más lindos que había visto en mi vida y antes de que pudiera hablar algo, el maldito micrero se pegó una frenada que avancé tres metros de rodillas frente a él y para mi mala suerte, se paró para ayudarme y cuando me tiene tomada del brazo, se abre mi mochila y se me cayó la agenda de Sailor Moon, el estuche de Hello Kitty y el CD (pirateado) de Supernova, además de lápices y no sé cuánta idiotez más, por lo que me dio una vergüenza tal que agarré mi agenda y me tiré un piquero para abajo de la micro, dejando todo atrás…dignidad, vergüenza, varios lápices, mi cuaderno y la posibilidad de conocerlo.

Otra cosa era cuando no tenías ganas de salir, pero tus amigas iban a bailar, nunca faltó la vez que me sonó el celular o me llegó algún mensaje diciendo que había llegado el que te gustaba y qué venía con una “yegua”. Qué manera de arreglarme rápido para salir a recuperar terreno, no sé cómo no llegué nunca con pantuflas.

Aunque hoy la tecnología tiene sus beneficios y permite “espiar” o poder adelantar los hechos para saber dónde irá o con quién estará, usando las redes sociales o revisando su Foursquare, siento que la magia de la sorpresa, del misterio, de no saber ciertas cosas de la vida del otro mantenía una sensación rica de conocimiento y de esfuerzo por descifrar a la otra persona que le daba un gusto a conquista rico, ahora es cosa de leer la información que entrega en Facebook y lo que es peor, puedes ver en fotos hasta a las ex parejas y las fiestas con los amigotes.

¿No les ha pasado que miras a los amigos y ves por las fotos que no tienen cara de que les vayas a caer bien, o que verlo en tantos carretes curao y abrazado de muchas mujeres no es algo que te agrade mucho?
No me puedo quejar tanto, sería injusta porque he aprovechado al máximo la investigación “internetística” cuando me gusta o interesa alguien, pero extraño la magia, extraño el llamado por teléfono de hoooooras a la casa, para contarnos cómo estuvo la semana, extraño el regalo sorpresa ¿el dónde estará? y ¿cómo estará? las flores, los papelitos con mensajes, extraño que tuvieran que hacer muchas cosas para verme o encontrarme en algún lugar y quedar con cara de sorpresa de ¿cómo supo que estaría aquí? Extraño cuando mis amigas me contaban que las habían llamado para sacar información de ti y sobre todo, extraño extrañar, se perdió todo eso…hoy a un solo click puedo saber hasta “que está pensando”.

Qué vuelva la conquista, la cosa sorpresiva y mágica, que vuelvan las conversaciones para conocernos, cambiaría 100% una carita feliz del facebook por verla en vivo y en directo!!
He dicho!

Todo por amor

Por @carolita_rock
(editado)



Durante la vida todos pasamos por distintas etapas en el amor. Más inocentes en la tierna infancia, más sufridas en la adolescencia, más osadas y rebeldes en la juventud y más estúpidas ya grandecitas.

Aún siento vergüenza de las tonteras que hacía cuando era chiquitita, cabe señalar que tengo un carácter bien especial y que siempre me gustó que los hombres hicieran lo que yo quería, con o sin su consentimiento. Y todo partió desde el jardín infantil cuando según lo que cuenta mi familia, si me gustaba algún niñito yo simplemente…lo mordía. Hoy ya entrada en años me doy cuenta que era una manera sutil de marcar mi ganado para que ninguna otra pécora compañera infantil me lo intentara quitar. 

También en alguna época de chica, solía encerrarlos en los closet a darles besos yo no lo recuerdo, pero según lo que me confirmaron algunos familiares, no conforme con eso, agarraba una tijera y les cortaba un trozo de chasquilla para que quedara marcado y después no me repitiera el plato, podría decir que fui la iniciadora oficial del ponceo. 

No olvidaré jamás la historia de un niñito en kinder, que al parecer no me pescó a pesar de mis amenazas y lo terminé encerrando en un canasto, en el cual me senté arriba para que no arrancara. El problema mayúsculo fue después cuando llegaron los apoderados a buscarlos y faltaba uno, incluso los pacos llegaron al colegio, se habló hasta de secuestro, estaban todas las mamás desesperadas llorando y yo muy instalada en el canasto. Al parecer a mi víctima le dio sueño tanto esperar para que lo sacara que se durmió. Menos mal mi mamá me conocía y algo captó en mi cara, porque esperó que todos los apoderados salieran de la sala para sacarme de un tirón de orejas del canasto y resucitar al cabro chico, no sé qué invento habrá dicho pero nunca se supo de mi fechoría y mi pobre compañerito terminó cayendo igual en mis redes meses después. ¿Ven? ¡Si a los hombres les gusta la tontera masoca! 

Ya de escolar cambió la cosa, si alguno me gustaba en vez de conquistarlo lo trataba mal, lo ignoraba o humillaba, pero siempre en algún minuto de toda la mala onda, le pegaba un par de miradas coquetonas o hacía a veces algún gesto simpático hacia él y terminaban cayendo igual. Claro que a pesar de que los tratara pésimo, tenía mi diario de vida donde anotaba cada pestañeada que se mandaba, guardaba cada papel de super8 que se comía, y para qué les digo la cantidad de mechones de pelo que tengo guardados. Hoy revisando esos diarios de vida me doy cuenta que efectivamente tengo tendencia al morenazo mecha de clavo. Es que el gen chileno es lo máximo, me encanta.

¿Mi primer beso en serio? Tengo que asumir que fue como en 4to básico y con un niño bastante mayor que yo que me acosó tanto durante meses, que terminé cayendo porque el hermano grande me puso sobre aviso que me pediría pololeo y que si le decía que no, me costaría caro. A esa edad una amenaza así da susto, así que a la hora acordada esperé a mi futuro pololo para que me diera mi primer beso y estaba que moría de susto. 

Pero nunca lo voy a poder olvidar. Dentro de mi ingenuidad, llegó el momento del beso y fue demasiado para mi edad, salí corriendo, llorando, desesperada a encerrarme a mi pieza, no salí en semanas muy mal y preocupada ¡ me había dado un beso con lengua y yo creí que había quedado embarazada! Qué mala era la educación sexual a mis cortos años. Lamentablemente eso me significó que al contarle a mi mejor amiga esta historia, la usara para humillarme siempre que puede, eso va para ti @cyntotis

Después ya universitaria reflotó el espíritu del jardín infantil y bueno, a esa edad el encerrarse con un tipo en un armario, es ooootra cosa. Pero no hay estudio que no avale esto; las mujeres entrados los 30 son más fogosas, atrevidas, osadas y aman con más fuerza y a mis 34 años SE LOS FIRMO! qué gran edad para nosotras, libres, juguetonas, medias infieles, medias "maraquiwis", un poco inocentonas a veces, pero siempre, siempre con ganas de dar y recibir más, en todo. A algunas se les despierta el corazón de palo, a otra se les cae la aspirina de las rodillas y algunas utilizan el recurso de niña buena para salir a "cazar" víctimas que después se ven esposados, vendados y viven notables experiencias. A los 30 ya no hay remordimiento, ya es tarde para eso, liberen a Willy es la consigna y pucha que se pasa bien. 

Ahora si encuentras un amor serio a los 30 la cosa es diferente, intensa y fantástica, entiendo que las que están en pareja a esta edad me entenderán, el amor es más maduro y lleno de proyectos, es entretenido y mágico, disfrútenlo, porque si dura poco no importa! hay cientos de gatitos más para regalonear, sólo les pido que no sean jamás de esas locas angustiadas y desesperadas por ser mamá, por el matrimonio y la formalidad, los hombres detectan eso y jamás las van a tomar muy en serio si es que no buscan lo mismo. Disfruten, que a los 40, nosotras seguimos vigorosas y sensuales, pero ellos ya entran en la etapa de la "ayuda" para pasarlo bien y seguirnos el ritmo!...ánimo!

Cuando patearlo no es tan fácil

Por @carolita_rock
(editado)



No son pocas las mujeres que (y hablando específicamente de ellas) han pasado por el terrible momento de darse cuenta que han dejado de amar, han dejado de aguantar, han dejado de creer y hasta de respetar a su pareja y se enfrentan a la posibilidad de terminar una relación.

Sea cual sea el estado de “compromiso” pololo, novio, conviviente o marido, siempre entrar en ese proceso es muy complicado emocionalmente y como buenas “minas” lo alargamos casi en todas las oportunidades al máximo. No es para sufrir más, es para estar segura. Y como somos tan maternales en algunos casos, no sólo nos preocupamos de lo mucho que nos dolerá a nosotros sino que también de lo que puedan sufrir ellos.

Claramente dependiendo del nivel de problema que tenga una relación, será el desarrollo del fin, puede ser por una infidelidad, por poco romance, el clásico “se murió la flor”, porque definitivamente no tienen nada en común, porque te aburriste, porque encontraste que el de al lado está mejor y estás tentada o por motivos profundos como la poca proyección como pareja, la falta de compromiso y abiertamente también la falta de pasión. Todas las razones sirven para empezar con la tortura emocional de que hay que tomar una decisión y no te atreves, lo que te obliga a estar con esa persona más tiempo de lo prudente antes del rompimiento, tensionando las cosas y llegando a veces a mandar todo lejos y olvidarte de tus planes de una salida protocolar y digna del respeto por el tiempo de la relación.

En algunos casos cuando esto empieza y ronda la idea de terminar con la pareja, presentamos síntomas físicos súper claros de que algo nos revolotea en la cabeza y el corazón, dormimos menos porque pasamos noches de desvelos pensando cosas…a veces recordando lo lindo que era todo en el pasado o hasta ¡qué bien estaba soltera! No sé si es coincidencia o no pero suele pasar, que justo cuando estás en eso empiezas a recibir comentarios de tu madre que te dice que andas rara, que no te ves bien, que perdiste “el brillo” en los ojos ( y por suerte no te dijo que te ves abiertamente fea) o tus amigas de la nada comienzan a encontrar que él no es para ti y que si ya no lo amas, lo dejes.

¿Por qué es tan difícil hacerlo? A veces los recuerdos y las vivencias hermosas que ocurren al inicio de una relación pesan tanto, que nos cuesta creer que hemos perdido la magia con aquella persona que antes nos movían no sólo las neuronas sino que también las hormonas, los glóbulos blancos, el sentimiento religioso, las ganas de ser mejor, la idea de ser la más linda del mundo y el poder de irse contra el mundo por esa persona que queremos, pero no siempre es para siempre, por distintos motivos podemos llegar a un momento (al igual que ellos) en que la relación se volvió monótona o te aburrió, en que quizás han sido tantos los problemas y pocos beneficios que empezaste a perderle el cariño y atracción a quien duerme a tu lado o simplemente el príncipe azul que se pintó en un principio nunca fue tal.

Lo peor es alargar las cosas cuando esto empieza a pasar, ahórrate los síntomas pre-crisis porque son caros de mantener. A algunas les da por salir, el mejor medio de escape para no estar con él porque no te atreves ni a mirarlo sabiendo que quieres “patearlo” y como no puedes eternamente ir a sentarte a una plaza sola, tienes que ir por un café, al mall, a almorzar, a ver a tus amigas, a comprarte más zapatos, a hacerte las uñas, a dar una vuelta y todo eso requerirá invertir en plata, por lo tanto no es muy bueno para el presupuesto. 

También a muchas el sentimiento de culpa nos hace comer, aquí las empresas internacionales de chatarra tienen un nicho no explotado con nosotras, si auspiciaran cada rompimiento sus ingresos aún serían más grandes, porque no nos da por el apio palta, nos da por el churrasco luco, el mc donalds, las papas fritas, o cualquier cosa que haga que el colesterol nos tape la mayor cantidad de arterias posibles, para que no nos llegue sangre al corazón y dejemos de sentir.

Otro proceso crítico es no escuchar a nuestras amigas, porque casi todas nos instan (sabiamente) a que si ya está tomada la decisión de terminar la relación, lo hagamos pronto y no dilatemos más las cosas, pero sentimos que no nos entienden porque no es algo fácil de hacer, se nos olvida que muchas de ellas también han pasado por eso, nos sentimos atacadas e incomprendidas pero al igual que las madres, siempre tienen la razón.

Sin ser yo parámetro del buen actuar, les recomiendo algunos tips que he ido aprendiendo con el tiempo; una de ellas es evitar la parte del “autonconvencimiento forzado” (ver fotos antiguas, leer mails o cartas, masoquearse con un cd con las canciones de ambos) pensando que así podemos revivir algo, porque cuando se muere la flor, no hay abono que la reviva. Otra es plantearse realmente el por qué del término y tener el objetivo claro, porque si quieres salir convencida de que lo que hiciste es lo correcto tienes que entenderlo tú para poder explicárselo a él. No hagas muy larga la conversación del rompimiento, cuando eso pasa, ellos tienen la oportunidad (si no quieren dejarte ir) de convencerte o engatuzarte por alguna nueva oportunidad y empiezan a volverse religiosos porque juran, prometen, se arrodillan y ponen cara de angelitos. 

Trata de no llorar, pero trata…y respeta por sobre todo los recuerdos, lindos momentos y cosas buenas que vivieron en conjunto, pero no lo conviertas en una pobre victima, así como uno ha salido adelante de otras relaciones terminadas, ellos también podrán hacerlo, no eres la madre y si la pareja se está disolviendo es por algo que ambos hicieron mal o les faltó hacer.

Por último y esta es mi parte “sin alma” de los consejos: No se sientan mal si quieren terminar con su pareja, háganlo, sobre todo si ya le pusieron el ojo a otro chico o alguien más les hizo “tilín” es mejor dejarlos que engañarlos, a nosotras no nos gustaría que nos hicieran eso, pero cuando dejamos de querer a nuestra pareja porque otro hombre apareció es porque ya no hay regreso. No se mientan a sí mismas cuando sientan que ya no aman a quien tienen al lado y lo que es más importante aún, no duden en irse si es él quien no las ama, no pierdan ni un segundo de su vida amarrada a algo que no tiene futuro, porque impedirán que ustedes y ellos encuentren realmente alguien que sea “quizás” el amor de sus vidas.


Ah! y nunca olviden… que ellos si se ven en la misma postura y quieren dejarnos, no lo van a pensar tanto, no se van a gastar tantas lucas, no harán tantas reuniones con amigos para conversarlo ni se van a preocupar de cómo queda una, simplemente lo harán. Y no digo que con esto sean más malos o crueles, todo lo contrario, la mente y corazón (y otras cosa de los hombres) no están conectadas como nosotras y si ya no nos aman, se van a largar y ya.

Por último, no caigan en descalificaciones ni tampoco se tomen a pecho cuando ellos al terminar nos llenan de defectos y cosas malas, en el fondo es la desesperación o impotencia de no querer asumir el fracaso, en realidad no piensan así ( y uno tampoco) porque nos enamoramos o atrajimos o interesamos en la otra persona por sus virtudes y cosas atractivas en el minuto, no de las malas o desagradables, que no se les olvide que a veces la boca dice cosas que no tienen que ver con los verdaderos sentimientos y no sacamos nada con "sentirnos" porque siempre en un término hay palabras o decimos cosas que más adelante nos arrepentimos. Quedemonos con lo lindo.

Vacaciones a la vena

Por @carolita_rock
(editado)



Creo que decir “esperadas vacaciones” es majadero, egoísta, minimalista y bastante mal agradecido, para las ansias desesperadas que tengo que salir de la oficina y largarme lejos de Santiago, la pega, la gente, la familia ( y sorry papá y hermana) pero es que no quiero verlos más, al menos durante un par de semanas, los amo, pero no sé por qué estoy segura que desde mis vacaciones los amaré muchísimo más.

No piensen que me voy a República Dominicana, no podría volver allá porque en mi último viaje me casé “empíricamente” con un negro al que prometí volver a buscar y no he ido en 6 años, ni tampoco a las cálidas y acogedoras playas del caribe mexicano porque aún me deben estar odiando por un par de motos que dejé empantanadas en unos manglares medios exóticos, nunca había visto a tanta gente de un tour riéndose de una pobre chilena indigna que quedó ensartada al más puro estilo “mono animado” en las raíces de plantas acuáticas…pero me levanté digna y dije que era peruana (jamás hay que dejar mal al país).

Pues aunque hay miles de lugares donde me gustaría estar en estas mini vacaciones que me tomaré, elegí nuevamente un pack promocional especial, que vengo siguiendo hace unos tres años que incluye “todo lo que es” el sauna, piscina, mar, arena, sol, zona franca, paseo por el desierto y la historia de la pampa, interacción con animales (perros y gatos) actualización en películas de los últimos dos años, exceso de sushi, maratones de “Two and a half men” y “The Tudors” y sobre todo y lo más importante, terapia sexual, emocional y espiritual. Pero no cualquier terapia, esta es de noche, con unas botellitas de algún alcohol flotando en la piscina, unos cartones de cigarros y una de mis mejores amigas…que en algún minuto de la terapia se vuelve entre Laura en América y la Doctora Polo, porque..uf!! si pudiera hacerme una chinita cada vez que no está de acuerdo con algo que digo, estaría con asfixia.

Y sí, me voy a Iquique porque es tierra de campeones, porque es el Miami Chileno (odio esa frase cursi , pero es cierto) porque me invita mi amiga, porque amo comprar y comprar perfumes y chocolates, porque es el único lugar donde tomo Jack Daniel con una energética que se llama “Shark” (guac!) porque tengo que comer al menos cada 10 meses chumbeques y no puedo pasar un año entero sin un maravilloso helado del “Rey del helado de mango”. 

Iquique tiene su magia…es místico…y pasarlo con mi amiga allá es algo diferente a irse con un mino o sola. Allá no nos conoce nadie, bueno, casi nadie se acuerda mejor dicho que hace ya varios años vivíamos allá y estábamos en un colegio que hoy ya no existe (igual que todo lo que aprendí ahí) y por ende, nos desenfrenamos, nos volvemos locas, como que sacamos el personaje artístico que llevamos dentro y nos convertimos en “Juvicsa y Antonella”…todo un espectáculo digno de un video de Youtube.

Y es que dos amigas solas todo el día en la playa, todo el día en la piscina, todo el día en el sushi y todo el día en la zofri pueden ser dignas de un asunto de “Estado” porque lo hablamos todo, solucionamos o intentamos resolver, desde nuestros problemas, hasta la crisis de Palestina, el drama sentimental de alguna pareja farandulera, el final de “Pareja Perfecta” y las predicciones de terremoto y fin del mundo de éste año.

Se me viene bueno. Espero que tan bueno como el año pasado que hablamos horas y horas en la piscina con un Manquehuito helado de litro y medio y un bronceado que la Carla Ochoa envidiaría (el puro bronceado porque el resto se lo envidiamos nosotras) sobre nuestros dramas amorosos y la posibilidad de partir de cero y empezar nuevamente a limpiar nuestro corazón, liberando todas las cosas malas y dejando los buenos recuerdos, cómo olvidar que con cada cosa liberadora que decíamos nos terminábamos sacando una parte del bikini, hasta que cachamos que los vecinos empezaron a cerrar las cortinas de sus casas…fue demasiada la liberación!

Como todos los años, mi amiga me lleva al tour de la pampa. Viajamos por el desierto sin rumbo (en realidad no hay mucho donde ir) y recorremos cuanta salitrera y pueblo fantasma encontramos en el camino, yo cacho que éste año tendremos que hacer lo mismo, porque si no los fantasmas nos van a extrañar y no estoy ni ahí con que me penen. La gracia principal de estos viajes es la selección de música especial que preparamos para la ocasión, más de 180 grandes éxitos de hoy y siempre, desde las más corta venas de Shakira, hasta lo último de Lady Gaga pasando por “Marantoni”, reggaeton, metal, rock, glam, uno que otro clásico de la nueva ola, un par de cosas en italiano y Nicole. La gracia es ir cantando como nunca en la vida, total, en el desierto no te escucha a nadie y no me pregunten por qué, pero se escucha mejor que en los karaokes donde tantas veces hicimos el loco, debe ser por la camanchaca.

En este “tour de las almas perdidas” mi amiga me lleva siempre sagradamente a la Virgen de La Tirana, aún al menos ella tiene fe que si le pido algo a la “Chinita” se me va a cumplir, no me puedo quejar, los últimos tres años se ha portado de lo más bien, en exceso creo yo, es más hoy 4 de diciembre del 2012 puedo decir que le debo pagar la gran manda, al fin me cumplió y tengo a mi lado al gran amor que siempre esperé.

Todas esas cosas y la compañía de mi amiga, son los motivos por los cuales en noviembre dejo sacado mi pasaje con rumbo a mi Iquique Glorioso y empiezo desde esa fecha a torturarme con la idea de sus playas, sol maravilloso, temblores y algunos familiares que por suerte tengo allá porque siempre que voy me regalonean con ricas comidas e historias entretenidas.

Pero eso y muchas cosas más, Iquique es Glorioso!

Por el futuro

Por @carolita_rock
(editado)



Por algo existe la palabra “pasado” y por alguna razón el pasado es pasado. Siendo que el término habla de un tiempo que ya fue y que cronológicamente ha quedado atrás, es impresionante como los seres humanos tenemos la capacidad de en algunas oportunidades, traerlo al presente una y otra vez.

El pasado puede ser algo que defina el futuro si en nuestro presente no logramos vivir con él de la manera que corresponde, con recuerdos, sensaciones, fotos o historias que nos traen a la memoria ciertas cosa que sucedieron y que marcaron o definieron nuestro carácter y personalidad.

Ok, estamos claras con lo que significa el “pasado” ¿Pero entendemos que todo lo del pasado es pasado, incluyendo personas? Ése es el tema. Muchas veces oí decir que todo pasado fue mejor y creo que es un error pensar así, porque no hay que olvidar, que las experiencias y cosas aprendidas de tiempos anteriores, hoy nos puede guiar en infinitas situaciones presentes, recordando cómo actuamos con anterioridad y qué cosa aprendimos de todo eso, de golpes que a veces nos dolieron mucho. Así sabemos hoy reconocer gente, amigos, parejas y tenemos un referente ya definido por un antecedente que nos “ayuda” a hacer las cosas mejor y no caer en lo que antes hicimos mal.

Esa es la teoría para alguien que en realidad, aprendió a vivir el presente con la experiencia de años anteriores y con eso está forjando lo que se viene más adelante. Bueno todo esto para decir que no sólo el tiempo es pasado sino que lo que incluía en esa época también. Y aquí me refiero a los hombres, la pareja y el amor.

He recordado en varias oportunidades a personas que ya pasaron por mi vida dejando huellas muy profundas, y que en determinados momentos no sólo me hicieron inmensamente feliz sino que también me hicieron pasar las penas de amor más grandes del universo, porque sí, nadie en el planeta sufre como yo (me gusta el melodrama, la sobreactuación y todo el cuento de la victimización, menos mal se me ha pasado bastante con el tiempo) Pero los he ido resucitando de a poco, quizás como forma de cerrar algunos ciclos o como alguna manera extraña de recordar en qué me equivoqué o qué no fui capaz de aprovechar. 

¿Cual es el problema de todo esto? que no me gusta el pasado, pero no es que no me guste la palabra o lo que involucra, sino que me molesta la mala forma en que nosotras (no todas) aplicamos el pasado en nuestras vidas, porque el pasado es fácil, es simple, siempre fue lindo (olvidándonos de lo malo de forma milagrosa) y suele ser la mejor arma para intentar superar algo que no viene bien. Suena enredado pero miren: ¿Cuántas de ustedes siguen pegadas con un amor del pasado? ¿Cuántas de ustedes recaen nuevamente con un amor del pasado, en el tema amoroso o sexual? ¿Cuántas de ustedes cuando están solas y sin amor tienden a decir, “no importa” total yo sigo enamorada de “fulanito de tal” de mi pasado? ¿Cuántas de ustedes no se han pegado un touch and go con el pasado? ¿Cuántas de ustedes aún siguen persiguiendo a alguien de su pasado? o ¿Cuántas quisieran volver a vivir el amor como en el pasado?...es fácil, súper fácil recaer en el pasado cuando las cosas no salen bien en el presente y más fácil revivirlo…hoy tenemos celular, facebook y otras herramientas para llegar más rápido a él, sin requerir una máquina del tiempo.

No entiendo por qué en todo caso la palabra “pasado” y “hombre” van a mi gusto, tan ligada. A muchos de esos hombres en algún minuto les deseamos las penas del infierno y hoy vuelven a ser unos ángeles y personas maravillosas, me da risa, mucha risa y como digo a muchos hasta volvemos a buscarlos recordando los buenos momentos vividos, pero a veces llegamos de regreso recordando claramente el por qué ya los habíamos dejado pasar. El pasado es fácil, el pasado se busca en facebook…el pasado se saca de alguna agenda de la universidad, el pasado nos ablanda la cabeza, porque es más fácil llegar a él que muchas veces luchar o trabajar por el futuro.

¿Saben qué es lo peor? que suele pasar que no nos damos cuenta el daño que nos podemos hacer viviendo en el pasado, porque estamos imposibilitándole al futuro que nos sorprenda, que nos llene de riesgos, magia, cosas nuevas y amores diferentes. Aquí se me viene a la mente ese tradicional, poco fino y conocido dicho de “más vale …conocido que por conocer? Y claro! Es fácil recaer con alguien cuando se está sola por infinitas razones, que jugársela por algo nuevo que tengamos en frente. Sé que no hablo por todas y que menos mal, existen varias mujeres que saben lo que significa “pasado pisado” y no les tienta en nada volver a repetir situaciones, pero quedamos algunas que a veces encontramos en la comodidad de lo conocido, el relajo amoroso.

Definitivamente, lámina repetida NO llena el álbum....y la mayoría sobre 30 conoce muy bien el dicho.

No es huir..es vivir!

Por @carolita_rock
(editado)



Han escuchado hablar de la “envidia sana”? Qué cosa más contradictoria, uno dice esa frase cuando le dice a una amiga o cercano querido que algo que tiene o que hará le causa envidia pero de la buena, ¡Pero no,  la envidia sana no existe! y yo en este momento siento una envidia terrible, terrible que de sana no tiene nada.

Nuevamente una de mis mejores amigas me deja para emprender un viaje de reencuentro consigo misma (aunque la tengo absolutamente “cachá” que el “consigo misma” tiene nombre, apellido y nacionalidad italiana) y se va a vivir fuera de Chile.

Tengo claro que hará lo mismo que hace unos años atrás cuando dijo, voy y vuelo a Playa del Carmen y no supimos de ella (literalmente) en al menos un año, que tuvimos la suerte que un par de huracanes muy fuertes la trajeron obligadamente de regreso, porque les aseguro que mientras estaba la escoba en México y todo el mundo arrancaba despavorido a los aeropuertos y refugios, ella era la única que se preocupó de guardar alcohol de reserva en una tina en vez de agua para sobrevivir.

En pasarlo bien mi amiga, qué ganas de a mis dulces 34 pueda dejar todo botado y partir de cero en otro extraño y lejano lugar del mundo.
 
Ésa es mi amiga de carácter fuerte. La frase más suavecita que te puede decir cuando quiere que hagas algo es “aaah no sé ná yo, la cosa es así y punto”. Y ahora se me va nuevamente. Tengo que asumir que aunque no le he dicho nada y no pienso hacerlo tampoco, me da mucha tristeza que se vaya, ella es un pilar fundamental para mi junto a mis otras amigas que son como si fueran mi familia sanguínea, les di el rol a todas (sin que estuvieran de acuerdo ni que quisieran) de ser prácticamente mis hermanas y consejeras y no puedo evitar sentir que sin ella no es lo mismo, aunque entiendo que lo que hace es para su propio beneficio ya que está buscando su camino hace rato y parece que "a pata pelá" por la playa lo encontró más rápido.

Aunque mi amiga no quiera asumirlo, este viaje y encuentro “consigo misma” es una nueva escapada de cosas que aquí ya no puede solucionar. Ahora, irse arrancando por un año a un lugar paradisíaco es lo mejor que te puede pasar, porque allá donde va, Playa del Carmen, es un lugar donde no tienes edad y no se ve como una mujer que ya se le está pasando el tren que huye para carretear, sino que se ve como una mujer decidida que quiso aventurarse en su proceso de reencuentro con su yo interno. 

Y me dan unas ganas terribles de agarrar tres pilchas y una bolsa (porque todas se ríen que siempre me compro maletas pero si salgo, meto todo en bolsas) y partir al famoso encuentro con uno misma, porque las veces que me he subido a aviones para destinos paradisíacos, con lo único que me he encontrado es con carrete, playa, fiesta, compras y el “uno misma” jamás aparece entre arena blanca, mar azul y los especimenes de la zona. Por eso me gustaría poder dejar botado todo lo que no me tiene conforme y arrancarme por un buen tiempo, hasta que un huracán o el extrañar a mi amor me traigan de regreso.

Pero la voy a extrañar. Ella es la que cuando llego a verla desde la puerta me dice “¿Ahhh ya, qué te duele ahora?”, es la que apenas me ve a saltar una lágrima por algo me mira feo y con una voz de sin alma me dice: “¿Pero Carola, tú lloras hasta con los comerciales!” , es la que recibe siempre con la mejor cara del mundo a todos mis amores, es la que me tortura sicológicamente hasta que vuelvo con alguno que a ella le caía bien, es la que los defiende y la que te dice que soy yo el problema y no él.

En definitiva veo esta huída de mi amiga como un paso de enorme valentía porque no es fácil dejar a tus seres queridos pensando que algo podría pasarles y estar lejos, no podría vivir sin mis amigas del alma para que me abracen o para celebrar con ellas triunfos y lindos momentos, no podría estar en paz sabiendo que a mi padre le pudo ocurrir algo o que hubo nuevamente alguna catástrofe natural y yo no estoy aquí para ayudar a quien sea, tengo afectos muy amarrados junto a mi corazón que me atan a esta vida que no me gusta, no podría irme o estar sin mi amor, pero encontrarse con uno misma acompañada no es lo mismo ni tiene el mismo efecto, esto se hace sola.

Y así la veo preparar sus cosas para el viaje, mañana es su despedida y el jueves es el show en el aeropuerto, porque fijo que llega con las maletas pasadas en tres kilos y tiene que tirarse de guata en el suelo para sacar cosas “no útiles” que una mujer siempre lleva de más. Hace unos años atrás, recuerdo que sacó calzones, ropa, cremas y cosas de primera necesidad para dejarle el espacio al pisco. La voy a extrañar.
Lo más divertido es que nos prohibió a todos que ocurrieran cosas importantes durante este año, no podemos enamorarnos si ella no está, no podemos tener pololo si ella no lo conoce, por nada del mundo embarazarnos, comprometernos y menos casarnos, porque ella, la muy fresca, no se quiere perder de nada!

Al final todo el soltar algo para tomar otra cosa, a manos llenas jamas disfrutas todo. Intentaré por mi parte hacerme mi propio paraíso aquí con lo que tengo y lo que quiero. Quizás no habrán palmeras pero podemos ser todos muy feliz en nuestro propio mundo perfecto, sólo falta que nos demos tiempo, acomodemos un lugar, o simplemente, dejemos nuestra mente volar, claramente saldrá más barato!

El único, un mito

Por @carolita_rock
(editado)




Hay algo de lo que les puedo hablar con seguridad. El fin de semana, me encontré con una amiga en un bar de Manuel Montt y mientras me contaba que está haciendo una obra de teatro en la que ella es la pareja treinteañera de un hombre de 60 y tantos, me quedé pensando en si yo sería capaz de hacer algo así.

¿Por qué no?...el amor no tiene edad mientras sea sincero y honesto, pero cuando las diferencias son muchas, los esfuerzos y sacrificios que la pareja realiza por estar juntos puede ser agotador, pero no dudé que yo podría hacerlo porque cuando uno se enamora de verdad es capaz de hacer cualquier cosa y hasta amar muchas veces (aunque no lo crean) no dudo que me pueda pasar a ésta y después de nuevo a esa edad…aunque en más de una oportunidad hemos escuchado que uno se enamora una sola vez en la vida, el tiempo me enseñó que hay amores únicos pero no últimos.

El amor tiene intensidades, tiempos, recuerdos, tiene ideales, melancolías, muchas fotos, cartas y sobre todo, fantasía. A casi todo el mundo le ha pasado que alguna vez se enamoró “hasta las patas” y no ha podido encontrar hasta hoy algo similar o mejor que eso y ahí se fomenta el mito. Cuando uno se queda pegado a un recuerdo de pareja perfecta y de amor maravilloso (que en algunos casos suele ser el primer amor o primer pololo) cuesta mucho ser capaz de ver que hay reales posibilidades de volver a amar o ser amado con la misma intensidad…y a veces con más.

Viví años pensando que ya me había enamorado una vez y que nunca más podría volver a tener algo como eso y la vida me tapó la boca en varias oportunidades. Tardé en notarlo y me culpo por eso porque en relaciones que pasaron entremedio, no les entregué el 100% por sentir que le estaba fallando al recuerdo de mi “único gran amor”… pero me volví a enamorar. Para darnos cuenta que se puede, hay que ser capaz de soltar el recuerdo del primer gran amor y enfrentar que quedan muchos años por vivir y hartos pasteles más que probar.

Así hablando con mi amiga llegamos a otro tema más delicado de analizar que el del “pensamiento mágico del amor”, algo más carnal y cierto también. Muchas mujeres a veces encontramos a la pareja perfecta en la cama y no podemos creer que alguien nos conozca tan bien, nos entienda, nos complazca y podamos disfrutar de la sexualidad en todo su esplendor. El tema complicado es cuando esa relación termina ¿a cuántas les ha pasado que temen no volver a encontrar otro con el que se entiendan tanto? Yo alguna vez perdí la fe y sentí muy a regañadientes que mi gran complemento en la cama había pasado y sería imposible compatibilizar con otro así. 

Mi amigui piensa lo mismo. Su ex pareja fue para ella lo máximo en el tema cama, se sentía realizada, en algunos casos la química es inmediata y es como si fueran la otra mitad que nunca pensaste que existiera, y en otras oportunidades la química demora en llegar y el tiempo y compartir gustos y experiencias entre ambos, ayuda a formar un lazo sexual tan fuerte de romper, que lo recuerdas a pesar de los años. A mi gusto la palabra química es la clave…da lo mismo si eres linda, fea, coja, gorda, rucia o muy bajita, en la cama todas somos perfectas, claramente ante los ojos de alguien con inteligencia y madurez y no un superficial y estúpido acomplejado por un defecto propio o de quien le tocó. Incluso no tiene para qué querernos, un buen amante sabe aprovechar cuando tiene una “hembra” al frente y las mujeres lo sentimos.

Pero el punto al que voy es que sí, pasa que cuando pierdes a esa persona temes no volver a encontrar a otro y mi amiga me decía mientras llamaba al ex por teléfono, que con él no quería ya nada en la vida, que jamás volvería ser su pareja, pero que lo que con él tenía en la cama es algo que duda vuelva a encontrar ( y por eso lo estaba llamando) Por más que le dije que sí volvería a encontrarlo que no perdiera la fe me enredé sola en la explicación de cómo buscarlo porque, en el tema “cama”, la única forma de saber cómo se llevarán y qué pasa con la química es teniendo sexo y no puedo pretender aconsejarle que se acueste con todos los que pueda hasta que llegue el indicado!..no! no!..seré loquilla pero no promiscua.

La verdad es que es un tema de suerte mezclada con destino y un poco de osadía, si te llegas a encamar con alguien es porque al menos algo te sucede con él y te atrae, nunca se sabe cuando toque una buena experiencia o algo que prefieras olvidar, pero así como el “verdadero amor” la única manera de encontrarlo y ser felices es desbloquearnos del chip del hipotálamo que ya pasó la vieja, que ya conocimos al indicado y que uno se enamora una sola vez en la vida, porque no sé si es designio del más allá o está escrito en alguna parte, siempre puede aparecer alguien que nos vuelva a sorprender y reencantar, ahora la idea es que estemos con los ojitos y el corazón lo suficientemente libre y sano para poder reconocerlo y aprovecharlo.