martes, 12 de abril de 2011

Candy no tiene la culpa...

Por @carolita_rock
(editado)




¿Hablemos de hombres?

¿Cual es el hombre ideal para mi o para ti?...Seguro todas hemos hablado del príncipe azul que llega en su corcel blanco, con el pelo rubio “lais” al viento, con un físico de película donde las calugas se le llegan a ver hasta por fuera de la armadura, donde aún con botas se puede apreciar que tiene un pié bien grande y que de seguro es poseedor de un castillo fantástico del cual seremos la reina y futura heredera del trono, ¿quién no ha pensado en eso? Hay que sumarle que esperamos (la mayoría) la llegada de un hombre culto, regio, de una simpatía inigualable, con un humor fino y todo un caminar de macho alfa que nos vuelva loca ¿o es muy tonto lo que estoy diciendo?

Hay que ser bien injusta para seguir esperando a un hombre así de fantástico, primero por eso, porque si es hombre jamás será perfecto y segundo porque para ser reina de semejante castillo hay que tener bien claro que hay que entrar en un vestido de esos de reina, hay que caminar así de derechita, tenemos que tener el pelo así de lindo para el moño con el tocado y que reluzca la corona y hay que tener la elegancia e inteligencia para ser la reina y a veces, nosotras tampoco somos tan perfectas.

¿Se acuerdan de Candy, esa serie de dibujos animados donde una niña huérfana que vive en el Hogar de Pony se enamora de dos hombres?, ¿Recuerdan a Anthony, el niño bueno y dulce al que ella llamaba “el príncipe de la colina” y a Terry? El chico malcriado y pesado con el que siempre pasaba discutiendo y se llevaba mal. Bueno, he escuchado varias veces a mujeres culpando a Candy de la idea del amor que nosotras en ésta generación tenemos ¿Y por qué? Porque nos quedamos con la idea del amor sufrido, complicado, lejano, que a veces no encontramos o que sabemos que anda por ahí y nos ama locamente pero es como inalcanzable y nos esmeramos en conseguir, así como la pobre chica de los chapes rubios estaba enamorada de Anthony que siempre aparecía en sus peores momentos para darle la mano y abrazarla, siempre bueno, siempre lindo, siempre rubio y fiel.

Pero creo que la realidad de Candy era otra, no sólo porque Anthony murió y con él la posibilidad de casarse con el príncipe de la colina sino porque apareció algo más adecuado a lo que en realidad las mujeres nos suele hacer tiritar las rodillas, el chico malo, el chico rebelde y que dices que no te interesa y lo tratas con indiferencia, pero que se te acerca y uuuuy!…se te revoluciona todo, sí como le pasaba a Candy con Terry, de príncipe no tenía nada pero él moría de amor por ella y la persiguió hasta el final.

A veces es mal visto y contraproducente enamorarse del chico malo, pero es lo que más a menudo nos pasa. Muchos hombres saben o creen tener claro que a las mujeres mientras más mal la traten (en el buen sentido de la palabra) más se enganchan, adoptan la actitud de Terry y saben que aunque ellas los miren feo, eso les atrae, y a nosotras nos descontrola y engancha que no nos pesquen o no llamen.

He escuchado tácticas estratégicas de amigos donde me he quedado plop! Salen con ellas, las invitan a comer, las llaman cuando llegan a su casa y después….desaparecen!! días o semanas!! con la absoluta seguridad de que si te vuelven a llamar, en un 97% volverás a caer en sus redes, aunque un chico bueno te ande rondando, una siempre está esperando al chico malo...es como genético.

Aunque existamos mujeres que NO nos gusta caminar por la playa de la mano con el ocaso y las gaviotas haciendo coro mientras ambos van de la mano vestidos de blanco, sino que preferimos un hombre directo que nos tome de la mano, nos mire con fuerza, nos arrincone en una muralla y nos robe un beso, todas de alguna manera caemos ante el encanto de una flor, ante un mensaje en el celular que diga, “buenos días amor que tengas linda semana” y no sólo de un "prepárate que hoy te doy". Tenemos almas divididas en eso de buscar la perfección los queremos buenos y románticos, pero malos y rockeros es una palabra que nos seduce, es tal cual cuando ellos dicen que quieren una señorita en la mesa y una "piiiip" en la cama.

También tenemos que asumir, que el chico malo algo tiene, que a todas en el fondo nos gusta el rock y que es cierto, aunque Candy nos dejó el legado de que ya que no se quedó con el príncipe bueno porque se lo llevó el “Señor”, siempre hay un chico malo que te puede hacer olvidar las penas, ya que tienen tantas estrategias para conquistarnos y después desconquistarnos, que tendremos bastante con qué entretenernos.

Hombres hay para todas…
Yo quiero a Candy, porque fuera de ser inocente, se lo pasó de lo lindo porque todos los chicos de la serie la cuidaban, amaban y adoraban y no eran dos, eran como cuatro!

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