martes, 12 de abril de 2011

El Cerrajero del Amor

Por @carolita_rock
(editado)



Después de sentir que había estado perdiendo el tiempo con un hombre que no se la jugaba por mi y que no era capaz de darme cuenta que no valía la pena, que no era para mi, que no estaba a mi altura y bla bla, me terminé pegando el alcachofazo y entendiendo que aunque no existía compromiso alguno, ya era hora de decir NEXT a esa situación inútil y dejar espacio a lo que las amigas llaman la "ley de atracción", el sanar el alma, el aprender a estar sola y cuánta lesera se les ocurre para embolinarte la perdíz de que es la mejor opción...a la larga.

Y lo hice, el problema es que como muchas mujeres que aman demasiado, me dio por no creer en los hombres y me negué a dar valor a esos casos insólitos, increíbles, novelescos de literatura cebolla que uno escucha de lejos y duda que sean verdad, de relaciones perfectas, preciosas y felices…y me di cuenta tristemente que, se me había muerto la flor.

Cada vez que veía una película de amor, de pareja o romance lloraba. Pero no era porque extrañara a alguien, aunque me estaba comiendo un tarro de helado de chocolate con almendras a cucharazo limpio (después de una pizza entera de peperonni con aceitunas negras y champiñones) sino porque a mi gusto todo lo que veía en la pantalla grande o chica era falso. ¡No puede ser real! Nadie es así tan feliz! No existen esos hombres y a uno no le pasan esas cosas! Imposible no acordarme de la célebre Bigdet Jones.

Hasta que….

Vi con mis propios ojos que sí pasa. ¡Volví a creer! Claro que no me pasó a mí directamente… rayos! Pero llegó a mis oídos una historia de esas complicadas de contar y difíciles de creer, pero que siempre saca cigarro y pisco sour cuando la cuento en algún carrete y ojo, es cierta ya que tuve a la protagonista frente a mi con cara de enamorada contándome cómo cambió su vida de un día para otro.

Mi amiga empezó diciéndome que había suspendido su matrimonio, con vestido listo y comprometida con un hombre bueno al que ella quería mucho, después que por cosas del destino y gracias al mal trabajo de unos maestros que estaban arreglando el departamento que ella se había comprado para irse con su futuro marido, dejaron botadas las obras luego de que ella les hiciera un adelanto de sueldo por fin de año.
Frescos los tipos, no volvieron ni siquiera en las vacaciones de verano, ante lo que nuestra amiga en cuestión decidió hacerles una encerrona y cambiar la chapa del departamento y quedarse con los materiales de los maestros para que si osaban a volver, no pudieran sacar sus cosas, mientras su departamento aún figuraba sin terminar, lo que la tenía muy triste.

Para llevar a cabo su plan fue a una cerrajería a buscar a alguien que cambiara la chapa de su depa y al día siguiente, luego de que ella hiciera el contacto telefónico con el cerrajero, éste llegó a su rescate…y fue literal la palabra… “rescate”.

No se imaginan la cara de mi amiga cuando contaba la impresión que tuvo cuando le abrió la puerta al cerrajero, según ella, quedó loca altiro…le encantó y luego de un par de conversaciones mientras le ponían cerrajería nueva (a la puerta) ella le terminó contando su drama con los maestros y lo desesperada que estaba por eso. Luego de un rato y ya terminado el trabajo el cerrajero se fue.

Un par de días después, él la sorprende cuando golpea su puerta nuevamente y entra con un grupo de maestros para hacer los arreglos que faltaban en el departamento, ante la absoluta cara de “no entiendo nada” no podía creer semejante galantería. Así se fueron conociendo y conversando, mientras los maestros que él había traído seguían con las terminaciones del departamento, hasta que en algún minuto mi amiga calló ante los encantos del cerrajero, que ¡ah! resultó ser casado y tener un pequeñito de un año (cuec)

¿Qué creen? A esas alturas y con un flechazo impresionante de ambos que fue muy fuerte, el cerrajero le cuenta que su relación está mal hace tiempo, que intentó salvarla pero que ya no existe nada, sólo viven juntos por el hijo que tienen…¿No les suena a la típica chiva de los hombres casados y frescos?..Pues no!! Era cierto, a las pocas semanas el cerrajero dejó a su mujer iniciando los trámites de separación, ante la impresión de mi amiga, quien también terminó su relación y casi matrimonio con la pareja anterior.
 
Hoy están juntos, ambos se la jugaron al 100% viven felices, están muy enamorados y ocupan el mismo departamento que él tan galanísticamente le ayudó a terminar. Mi amiga está feliz de la decisión que tomó ya que jamás pensó, que teniendo otros planes en su vida, con un simple cambio de chapa, un poco de osadía, harta valentía, algo de “on fire” y bastante de inocencia, lograría entregarse a los brazos del ..”cerrajero del amor”. Hoy el anillo de compromiso vuelve a relucir en la mano de mi amiga.

Las historias lindas sí ocurren, sí pasan y les apuesto que si hacen un poquito de memoria, casi todas tenemos algún recuerdo de quién se la jugó por nosotras casi como de película. Ahora, si no les ha pasado, entonces qué esperan en ser ustedes mismas las que conquisten al hombre que quieren!...dignas de cualquier film!!

Pd: Esta historia es sin duda fuera de lo común, por favor ojo con andar haciéndole ojitos al gástifer, o al eléctrico como le pasó a varias de mis amigas después de contarles esto…eso queda bajo su responsabilidad!