jueves, 14 de abril de 2011

El único, un mito

Por @carolita_rock
(editado)




Hay algo de lo que les puedo hablar con seguridad. El fin de semana, me encontré con una amiga en un bar de Manuel Montt y mientras me contaba que está haciendo una obra de teatro en la que ella es la pareja treinteañera de un hombre de 60 y tantos, me quedé pensando en si yo sería capaz de hacer algo así.

¿Por qué no?...el amor no tiene edad mientras sea sincero y honesto, pero cuando las diferencias son muchas, los esfuerzos y sacrificios que la pareja realiza por estar juntos puede ser agotador, pero no dudé que yo podría hacerlo porque cuando uno se enamora de verdad es capaz de hacer cualquier cosa y hasta amar muchas veces (aunque no lo crean) no dudo que me pueda pasar a ésta y después de nuevo a esa edad…aunque en más de una oportunidad hemos escuchado que uno se enamora una sola vez en la vida, el tiempo me enseñó que hay amores únicos pero no últimos.

El amor tiene intensidades, tiempos, recuerdos, tiene ideales, melancolías, muchas fotos, cartas y sobre todo, fantasía. A casi todo el mundo le ha pasado que alguna vez se enamoró “hasta las patas” y no ha podido encontrar hasta hoy algo similar o mejor que eso y ahí se fomenta el mito. Cuando uno se queda pegado a un recuerdo de pareja perfecta y de amor maravilloso (que en algunos casos suele ser el primer amor o primer pololo) cuesta mucho ser capaz de ver que hay reales posibilidades de volver a amar o ser amado con la misma intensidad…y a veces con más.

Viví años pensando que ya me había enamorado una vez y que nunca más podría volver a tener algo como eso y la vida me tapó la boca en varias oportunidades. Tardé en notarlo y me culpo por eso porque en relaciones que pasaron entremedio, no les entregué el 100% por sentir que le estaba fallando al recuerdo de mi “único gran amor”… pero me volví a enamorar. Para darnos cuenta que se puede, hay que ser capaz de soltar el recuerdo del primer gran amor y enfrentar que quedan muchos años por vivir y hartos pasteles más que probar.

Así hablando con mi amiga llegamos a otro tema más delicado de analizar que el del “pensamiento mágico del amor”, algo más carnal y cierto también. Muchas mujeres a veces encontramos a la pareja perfecta en la cama y no podemos creer que alguien nos conozca tan bien, nos entienda, nos complazca y podamos disfrutar de la sexualidad en todo su esplendor. El tema complicado es cuando esa relación termina ¿a cuántas les ha pasado que temen no volver a encontrar otro con el que se entiendan tanto? Yo alguna vez perdí la fe y sentí muy a regañadientes que mi gran complemento en la cama había pasado y sería imposible compatibilizar con otro así. 

Mi amigui piensa lo mismo. Su ex pareja fue para ella lo máximo en el tema cama, se sentía realizada, en algunos casos la química es inmediata y es como si fueran la otra mitad que nunca pensaste que existiera, y en otras oportunidades la química demora en llegar y el tiempo y compartir gustos y experiencias entre ambos, ayuda a formar un lazo sexual tan fuerte de romper, que lo recuerdas a pesar de los años. A mi gusto la palabra química es la clave…da lo mismo si eres linda, fea, coja, gorda, rucia o muy bajita, en la cama todas somos perfectas, claramente ante los ojos de alguien con inteligencia y madurez y no un superficial y estúpido acomplejado por un defecto propio o de quien le tocó. Incluso no tiene para qué querernos, un buen amante sabe aprovechar cuando tiene una “hembra” al frente y las mujeres lo sentimos.

Pero el punto al que voy es que sí, pasa que cuando pierdes a esa persona temes no volver a encontrar a otro y mi amiga me decía mientras llamaba al ex por teléfono, que con él no quería ya nada en la vida, que jamás volvería ser su pareja, pero que lo que con él tenía en la cama es algo que duda vuelva a encontrar ( y por eso lo estaba llamando) Por más que le dije que sí volvería a encontrarlo que no perdiera la fe me enredé sola en la explicación de cómo buscarlo porque, en el tema “cama”, la única forma de saber cómo se llevarán y qué pasa con la química es teniendo sexo y no puedo pretender aconsejarle que se acueste con todos los que pueda hasta que llegue el indicado!..no! no!..seré loquilla pero no promiscua.

La verdad es que es un tema de suerte mezclada con destino y un poco de osadía, si te llegas a encamar con alguien es porque al menos algo te sucede con él y te atrae, nunca se sabe cuando toque una buena experiencia o algo que prefieras olvidar, pero así como el “verdadero amor” la única manera de encontrarlo y ser felices es desbloquearnos del chip del hipotálamo que ya pasó la vieja, que ya conocimos al indicado y que uno se enamora una sola vez en la vida, porque no sé si es designio del más allá o está escrito en alguna parte, siempre puede aparecer alguien que nos vuelva a sorprender y reencantar, ahora la idea es que estemos con los ojitos y el corazón lo suficientemente libre y sano para poder reconocerlo y aprovecharlo.