jueves, 14 de abril de 2011

No es huir..es vivir!

Por @carolita_rock
(editado)



Han escuchado hablar de la “envidia sana”? Qué cosa más contradictoria, uno dice esa frase cuando le dice a una amiga o cercano querido que algo que tiene o que hará le causa envidia pero de la buena, ¡Pero no,  la envidia sana no existe! y yo en este momento siento una envidia terrible, terrible que de sana no tiene nada.

Nuevamente una de mis mejores amigas me deja para emprender un viaje de reencuentro consigo misma (aunque la tengo absolutamente “cachá” que el “consigo misma” tiene nombre, apellido y nacionalidad italiana) y se va a vivir fuera de Chile.

Tengo claro que hará lo mismo que hace unos años atrás cuando dijo, voy y vuelo a Playa del Carmen y no supimos de ella (literalmente) en al menos un año, que tuvimos la suerte que un par de huracanes muy fuertes la trajeron obligadamente de regreso, porque les aseguro que mientras estaba la escoba en México y todo el mundo arrancaba despavorido a los aeropuertos y refugios, ella era la única que se preocupó de guardar alcohol de reserva en una tina en vez de agua para sobrevivir.

En pasarlo bien mi amiga, qué ganas de a mis dulces 34 pueda dejar todo botado y partir de cero en otro extraño y lejano lugar del mundo.
 
Ésa es mi amiga de carácter fuerte. La frase más suavecita que te puede decir cuando quiere que hagas algo es “aaah no sé ná yo, la cosa es así y punto”. Y ahora se me va nuevamente. Tengo que asumir que aunque no le he dicho nada y no pienso hacerlo tampoco, me da mucha tristeza que se vaya, ella es un pilar fundamental para mi junto a mis otras amigas que son como si fueran mi familia sanguínea, les di el rol a todas (sin que estuvieran de acuerdo ni que quisieran) de ser prácticamente mis hermanas y consejeras y no puedo evitar sentir que sin ella no es lo mismo, aunque entiendo que lo que hace es para su propio beneficio ya que está buscando su camino hace rato y parece que "a pata pelá" por la playa lo encontró más rápido.

Aunque mi amiga no quiera asumirlo, este viaje y encuentro “consigo misma” es una nueva escapada de cosas que aquí ya no puede solucionar. Ahora, irse arrancando por un año a un lugar paradisíaco es lo mejor que te puede pasar, porque allá donde va, Playa del Carmen, es un lugar donde no tienes edad y no se ve como una mujer que ya se le está pasando el tren que huye para carretear, sino que se ve como una mujer decidida que quiso aventurarse en su proceso de reencuentro con su yo interno. 

Y me dan unas ganas terribles de agarrar tres pilchas y una bolsa (porque todas se ríen que siempre me compro maletas pero si salgo, meto todo en bolsas) y partir al famoso encuentro con uno misma, porque las veces que me he subido a aviones para destinos paradisíacos, con lo único que me he encontrado es con carrete, playa, fiesta, compras y el “uno misma” jamás aparece entre arena blanca, mar azul y los especimenes de la zona. Por eso me gustaría poder dejar botado todo lo que no me tiene conforme y arrancarme por un buen tiempo, hasta que un huracán o el extrañar a mi amor me traigan de regreso.

Pero la voy a extrañar. Ella es la que cuando llego a verla desde la puerta me dice “¿Ahhh ya, qué te duele ahora?”, es la que apenas me ve a saltar una lágrima por algo me mira feo y con una voz de sin alma me dice: “¿Pero Carola, tú lloras hasta con los comerciales!” , es la que recibe siempre con la mejor cara del mundo a todos mis amores, es la que me tortura sicológicamente hasta que vuelvo con alguno que a ella le caía bien, es la que los defiende y la que te dice que soy yo el problema y no él.

En definitiva veo esta huída de mi amiga como un paso de enorme valentía porque no es fácil dejar a tus seres queridos pensando que algo podría pasarles y estar lejos, no podría vivir sin mis amigas del alma para que me abracen o para celebrar con ellas triunfos y lindos momentos, no podría estar en paz sabiendo que a mi padre le pudo ocurrir algo o que hubo nuevamente alguna catástrofe natural y yo no estoy aquí para ayudar a quien sea, tengo afectos muy amarrados junto a mi corazón que me atan a esta vida que no me gusta, no podría irme o estar sin mi amor, pero encontrarse con uno misma acompañada no es lo mismo ni tiene el mismo efecto, esto se hace sola.

Y así la veo preparar sus cosas para el viaje, mañana es su despedida y el jueves es el show en el aeropuerto, porque fijo que llega con las maletas pasadas en tres kilos y tiene que tirarse de guata en el suelo para sacar cosas “no útiles” que una mujer siempre lleva de más. Hace unos años atrás, recuerdo que sacó calzones, ropa, cremas y cosas de primera necesidad para dejarle el espacio al pisco. La voy a extrañar.
Lo más divertido es que nos prohibió a todos que ocurrieran cosas importantes durante este año, no podemos enamorarnos si ella no está, no podemos tener pololo si ella no lo conoce, por nada del mundo embarazarnos, comprometernos y menos casarnos, porque ella, la muy fresca, no se quiere perder de nada!

Al final todo el soltar algo para tomar otra cosa, a manos llenas jamas disfrutas todo. Intentaré por mi parte hacerme mi propio paraíso aquí con lo que tengo y lo que quiero. Quizás no habrán palmeras pero podemos ser todos muy feliz en nuestro propio mundo perfecto, sólo falta que nos demos tiempo, acomodemos un lugar, o simplemente, dejemos nuestra mente volar, claramente saldrá más barato!