jueves, 14 de abril de 2011

Solteras del nuevo milenio

Por @carolita_rock
(editada)



¿Qué está pasando con nosotras? ¿Será cierto que mientras más inteligentes, profesionales, autosuficientes y con mayor participación en la sociedad, menos posibilidades tenemos de encontrar una pareja estable que valga la pena?

¿Será verdad que hay que ser ‘pavita’, sin opinión, sumisa, complaciente y ojalá poco inteligente para encontrar un marido de renombre, situación y estatus? o ¿Al menos un tipo estable y con buen trabajo? Es que ¡por favor díganme que no es así!

Antes se casaban más jóvenes, claro, vivían menos. Las familias arreglaban las cosas, te designaban un marido o quedabas “para vestir santos”. Hoy mi papá ha hecho de todo para conseguir que me case con alguien y ha sido imposible, veo su esfuerzo y les aseguro que si tuviera camellos los pasaría en prenda. Ya pasados los 30 si no tienes un compromiso serio, es muy posible que se vuelva cuesta arriba la posibilidad de encontrar algo “que valga la pena” para formar una familia. La realidad es que los hombres que van quedando están separados o solteros y tienen al menos dos hijos, están saliendo de una depresión con tratamiento psiquiátrico, han estado presos por algo o son –lo digo sin discriminar– ¡gays!

Es injusto que mientras más años tiene una mujer más ‘perfecta’ se vuelve, se preocupa más de lo profesional, tiene un mejor cargo, es más atlética y hasta dicen que después de los 30 se desatan y son mejores en la cama. Por lo que yo sé nos volvemos más proactivas, hay algunas que se atreven y participan en política, otras en temas de religión, cultura, arte y no tienen hijos, tampoco mino, por lo tanto tiempo para cultivarse hay.

El caso de los hombres, la mayoría de las veces es todo lo contrario. Mientras más pasados de los 30 están, vienen más ‘carreteados` ya están muy usados, mañosos, tienen un sueldo que dividen en no sé cuántas pensiones alimenticias, son menos tolerantes, más mal genio, no les gustan las chicas de 30 y tantos, prefieren el ‘pasto tierno’; es decir, la guapa de gimnasio y la rubia de pub con el pantalón a la cadera y silicona bien puesta. ¿Por qué se ponen más tontos y nosotras más inteligentes? Sin ofender por favor.

El cuestionamiento viene a raíz de que hoy a mis 34 años, recuerdo que en mi tierna juventud (que no pasó hace tanto) vivíamos según algunas premisas intransables que siempre repetí:

- “Jamás me voy a meter con un hombre casado”.
- “No voy a ser la mamá de ningún niño ajeno” (después de los 30 es muy común!).
- “Ah no, ni rasta, ni artesa, ni músico ni revolucionario” (hay que reconocer que algo tienen, no hay que ser injusta).
- “Con un milico...Ni cagando” (ese es el primero que se da porque a algunas nos gustan los uniformes).
- “No amiga, entiende, tu amistad es más importante… no me estoy comiendo a tu hermano” (pff…la que no cayó en eso…se perdió la mitad de su vida)
- “¿Un motel?….ni loca!!” (jajajajaa)
- “Señor carabinero, lo que pasa es que se me había caído un botón debajo del manubrio” (si te ofrece la linterna que tiene es porque te creyó).
- “Jamás me metería con él. ¡Ha pasado por todas!” (lo bueno es que con el tiempo puedes comentar con las amigas al respecto).
- “No amiga, no fui a ver a mi ex, no estaba tan necesitada”.
- “Yo no soy la mamá de esté ‘hueón’ y no estoy para rehabilitar a nadie”.
- “Si mi amor, te creo, fui una tonta”
- “Ay mamá, NO LO ESTOY JUSTIFICANDO!”.

Con los años te das cuenta que eres menos exigente y aguantas más, incluso pasas por sobre tus principios morales, religiosos y políticos. He derribado todas esas fronteras por querer encontrar al mejor, pero me da rabia que mientras más perfectas somos con la edad, más malo nos llega el rebaño ¿Será que nos ponemos muy regodeonas y mañosas y no lo queremos asumir?

No quiero creer que se trata de mi reloj biológico actuando un poco desorientado o apurado. Sin embargo, las nuevas solteras no son como antes, cuando alguien te señalaba en una comida familiar como la “solterona” que bajaba la cabeza avergonzada. Hoy las mujeres de más de 30 son otra coooooosa…full redes sociales, se hacen famosas, son influyentes, van a todas las fiestas, after y pub de moda, tienen su blog y hacen quejas abiertas desde temas de contingencia armamentista hasta de publicidad engañosa. Estudian de todo, hacen MBA, dan charlas motivacionales, se van de compras a NY, ya no les da vergüenza leer best sellers eróticos y se imponen…Es una buena época, lo pasamos bien, ya no tenemos miedo a los “amigos especiales” o con “derechos” porque ya nadie nos juzga como libertinas, ni quedamos con ‘mala reputación’, queremos nuestro cuerpo, sabemos que tiene necesidades y lo ayudamos a no sufrir. No es que cualquier micro sirva, ahora somos selectivas, más seductoras e independientes, si ningún pudor….y si cae pasto tierno…¿por qué no?

Las mujeres de hoy son el poder y creo que algunos hombres se han quedado en el machismo y flojera de buscar a las más simples y fáciles, a las que cocinan calladitas y que aguantan todo. Las de hoy pueden cocinar también y cuidar niños y mascotas, pero no le vas a pasar con encima tan fácilmente, ser soltera después de los 30 se ha vuelto una opción planificada y los hombres deben aprender a encajar en ese mundo, donde al fin se nos abren algunas puertas y estamos dispuestas a pasar.