jueves, 14 de abril de 2011

Todo por amor

Por @carolita_rock
(editado)



Durante la vida todos pasamos por distintas etapas en el amor. Más inocentes en la tierna infancia, más sufridas en la adolescencia, más osadas y rebeldes en la juventud y más estúpidas ya grandecitas.

Aún siento vergüenza de las tonteras que hacía cuando era chiquitita, cabe señalar que tengo un carácter bien especial y que siempre me gustó que los hombres hicieran lo que yo quería, con o sin su consentimiento. Y todo partió desde el jardín infantil cuando según lo que cuenta mi familia, si me gustaba algún niñito yo simplemente…lo mordía. Hoy ya entrada en años me doy cuenta que era una manera sutil de marcar mi ganado para que ninguna otra pécora compañera infantil me lo intentara quitar. 

También en alguna época de chica, solía encerrarlos en los closet a darles besos yo no lo recuerdo, pero según lo que me confirmaron algunos familiares, no conforme con eso, agarraba una tijera y les cortaba un trozo de chasquilla para que quedara marcado y después no me repitiera el plato, podría decir que fui la iniciadora oficial del ponceo. 

No olvidaré jamás la historia de un niñito en kinder, que al parecer no me pescó a pesar de mis amenazas y lo terminé encerrando en un canasto, en el cual me senté arriba para que no arrancara. El problema mayúsculo fue después cuando llegaron los apoderados a buscarlos y faltaba uno, incluso los pacos llegaron al colegio, se habló hasta de secuestro, estaban todas las mamás desesperadas llorando y yo muy instalada en el canasto. Al parecer a mi víctima le dio sueño tanto esperar para que lo sacara que se durmió. Menos mal mi mamá me conocía y algo captó en mi cara, porque esperó que todos los apoderados salieran de la sala para sacarme de un tirón de orejas del canasto y resucitar al cabro chico, no sé qué invento habrá dicho pero nunca se supo de mi fechoría y mi pobre compañerito terminó cayendo igual en mis redes meses después. ¿Ven? ¡Si a los hombres les gusta la tontera masoca! 

Ya de escolar cambió la cosa, si alguno me gustaba en vez de conquistarlo lo trataba mal, lo ignoraba o humillaba, pero siempre en algún minuto de toda la mala onda, le pegaba un par de miradas coquetonas o hacía a veces algún gesto simpático hacia él y terminaban cayendo igual. Claro que a pesar de que los tratara pésimo, tenía mi diario de vida donde anotaba cada pestañeada que se mandaba, guardaba cada papel de super8 que se comía, y para qué les digo la cantidad de mechones de pelo que tengo guardados. Hoy revisando esos diarios de vida me doy cuenta que efectivamente tengo tendencia al morenazo mecha de clavo. Es que el gen chileno es lo máximo, me encanta.

¿Mi primer beso en serio? Tengo que asumir que fue como en 4to básico y con un niño bastante mayor que yo que me acosó tanto durante meses, que terminé cayendo porque el hermano grande me puso sobre aviso que me pediría pololeo y que si le decía que no, me costaría caro. A esa edad una amenaza así da susto, así que a la hora acordada esperé a mi futuro pololo para que me diera mi primer beso y estaba que moría de susto. 

Pero nunca lo voy a poder olvidar. Dentro de mi ingenuidad, llegó el momento del beso y fue demasiado para mi edad, salí corriendo, llorando, desesperada a encerrarme a mi pieza, no salí en semanas muy mal y preocupada ¡ me había dado un beso con lengua y yo creí que había quedado embarazada! Qué mala era la educación sexual a mis cortos años. Lamentablemente eso me significó que al contarle a mi mejor amiga esta historia, la usara para humillarme siempre que puede, eso va para ti @cyntotis

Después ya universitaria reflotó el espíritu del jardín infantil y bueno, a esa edad el encerrarse con un tipo en un armario, es ooootra cosa. Pero no hay estudio que no avale esto; las mujeres entrados los 30 son más fogosas, atrevidas, osadas y aman con más fuerza y a mis 34 años SE LOS FIRMO! qué gran edad para nosotras, libres, juguetonas, medias infieles, medias "maraquiwis", un poco inocentonas a veces, pero siempre, siempre con ganas de dar y recibir más, en todo. A algunas se les despierta el corazón de palo, a otra se les cae la aspirina de las rodillas y algunas utilizan el recurso de niña buena para salir a "cazar" víctimas que después se ven esposados, vendados y viven notables experiencias. A los 30 ya no hay remordimiento, ya es tarde para eso, liberen a Willy es la consigna y pucha que se pasa bien. 

Ahora si encuentras un amor serio a los 30 la cosa es diferente, intensa y fantástica, entiendo que las que están en pareja a esta edad me entenderán, el amor es más maduro y lleno de proyectos, es entretenido y mágico, disfrútenlo, porque si dura poco no importa! hay cientos de gatitos más para regalonear, sólo les pido que no sean jamás de esas locas angustiadas y desesperadas por ser mamá, por el matrimonio y la formalidad, los hombres detectan eso y jamás las van a tomar muy en serio si es que no buscan lo mismo. Disfruten, que a los 40, nosotras seguimos vigorosas y sensuales, pero ellos ya entran en la etapa de la "ayuda" para pasarlo bien y seguirnos el ritmo!...ánimo!