jueves, 14 de abril de 2011

Vacaciones a la vena

Por @carolita_rock
(editado)



Creo que decir “esperadas vacaciones” es majadero, egoísta, minimalista y bastante mal agradecido, para las ansias desesperadas que tengo que salir de la oficina y largarme lejos de Santiago, la pega, la gente, la familia ( y sorry papá y hermana) pero es que no quiero verlos más, al menos durante un par de semanas, los amo, pero no sé por qué estoy segura que desde mis vacaciones los amaré muchísimo más.

No piensen que me voy a República Dominicana, no podría volver allá porque en mi último viaje me casé “empíricamente” con un negro al que prometí volver a buscar y no he ido en 6 años, ni tampoco a las cálidas y acogedoras playas del caribe mexicano porque aún me deben estar odiando por un par de motos que dejé empantanadas en unos manglares medios exóticos, nunca había visto a tanta gente de un tour riéndose de una pobre chilena indigna que quedó ensartada al más puro estilo “mono animado” en las raíces de plantas acuáticas…pero me levanté digna y dije que era peruana (jamás hay que dejar mal al país).

Pues aunque hay miles de lugares donde me gustaría estar en estas mini vacaciones que me tomaré, elegí nuevamente un pack promocional especial, que vengo siguiendo hace unos tres años que incluye “todo lo que es” el sauna, piscina, mar, arena, sol, zona franca, paseo por el desierto y la historia de la pampa, interacción con animales (perros y gatos) actualización en películas de los últimos dos años, exceso de sushi, maratones de “Two and a half men” y “The Tudors” y sobre todo y lo más importante, terapia sexual, emocional y espiritual. Pero no cualquier terapia, esta es de noche, con unas botellitas de algún alcohol flotando en la piscina, unos cartones de cigarros y una de mis mejores amigas…que en algún minuto de la terapia se vuelve entre Laura en América y la Doctora Polo, porque..uf!! si pudiera hacerme una chinita cada vez que no está de acuerdo con algo que digo, estaría con asfixia.

Y sí, me voy a Iquique porque es tierra de campeones, porque es el Miami Chileno (odio esa frase cursi , pero es cierto) porque me invita mi amiga, porque amo comprar y comprar perfumes y chocolates, porque es el único lugar donde tomo Jack Daniel con una energética que se llama “Shark” (guac!) porque tengo que comer al menos cada 10 meses chumbeques y no puedo pasar un año entero sin un maravilloso helado del “Rey del helado de mango”. 

Iquique tiene su magia…es místico…y pasarlo con mi amiga allá es algo diferente a irse con un mino o sola. Allá no nos conoce nadie, bueno, casi nadie se acuerda mejor dicho que hace ya varios años vivíamos allá y estábamos en un colegio que hoy ya no existe (igual que todo lo que aprendí ahí) y por ende, nos desenfrenamos, nos volvemos locas, como que sacamos el personaje artístico que llevamos dentro y nos convertimos en “Juvicsa y Antonella”…todo un espectáculo digno de un video de Youtube.

Y es que dos amigas solas todo el día en la playa, todo el día en la piscina, todo el día en el sushi y todo el día en la zofri pueden ser dignas de un asunto de “Estado” porque lo hablamos todo, solucionamos o intentamos resolver, desde nuestros problemas, hasta la crisis de Palestina, el drama sentimental de alguna pareja farandulera, el final de “Pareja Perfecta” y las predicciones de terremoto y fin del mundo de éste año.

Se me viene bueno. Espero que tan bueno como el año pasado que hablamos horas y horas en la piscina con un Manquehuito helado de litro y medio y un bronceado que la Carla Ochoa envidiaría (el puro bronceado porque el resto se lo envidiamos nosotras) sobre nuestros dramas amorosos y la posibilidad de partir de cero y empezar nuevamente a limpiar nuestro corazón, liberando todas las cosas malas y dejando los buenos recuerdos, cómo olvidar que con cada cosa liberadora que decíamos nos terminábamos sacando una parte del bikini, hasta que cachamos que los vecinos empezaron a cerrar las cortinas de sus casas…fue demasiada la liberación!

Como todos los años, mi amiga me lleva al tour de la pampa. Viajamos por el desierto sin rumbo (en realidad no hay mucho donde ir) y recorremos cuanta salitrera y pueblo fantasma encontramos en el camino, yo cacho que éste año tendremos que hacer lo mismo, porque si no los fantasmas nos van a extrañar y no estoy ni ahí con que me penen. La gracia principal de estos viajes es la selección de música especial que preparamos para la ocasión, más de 180 grandes éxitos de hoy y siempre, desde las más corta venas de Shakira, hasta lo último de Lady Gaga pasando por “Marantoni”, reggaeton, metal, rock, glam, uno que otro clásico de la nueva ola, un par de cosas en italiano y Nicole. La gracia es ir cantando como nunca en la vida, total, en el desierto no te escucha a nadie y no me pregunten por qué, pero se escucha mejor que en los karaokes donde tantas veces hicimos el loco, debe ser por la camanchaca.

En este “tour de las almas perdidas” mi amiga me lleva siempre sagradamente a la Virgen de La Tirana, aún al menos ella tiene fe que si le pido algo a la “Chinita” se me va a cumplir, no me puedo quejar, los últimos tres años se ha portado de lo más bien, en exceso creo yo, es más hoy 4 de diciembre del 2012 puedo decir que le debo pagar la gran manda, al fin me cumplió y tengo a mi lado al gran amor que siempre esperé.

Todas esas cosas y la compañía de mi amiga, son los motivos por los cuales en noviembre dejo sacado mi pasaje con rumbo a mi Iquique Glorioso y empiezo desde esa fecha a torturarme con la idea de sus playas, sol maravilloso, temblores y algunos familiares que por suerte tengo allá porque siempre que voy me regalonean con ricas comidas e historias entretenidas.

Pero eso y muchas cosas más, Iquique es Glorioso!