lunes, 10 de febrero de 2014

Esto no es un manual

Por @carolita_rock

Hay cosas tan buenas que pasan en la vida y que, cuando trabajas como loco o vives apurado y contra el tiempo, no valoras. Soy feliz porque por varios motivos he podido vivir estos meses a concho, saboreando literalmente las cosas fantásticas del día a día. Dormir a la hora que quiero y cuanto quiera, sentir el viento como abre mi ventana, a mi papá levantarse sin hacer ruido para buscar su diario y el desayuno, prepararle el almuerzo que él quiera y comer juntos!! Pasear, cuidar a mi hermana cuando está enfermita y mimarla con pequeños detalles, escucharla pelar el cable y ver teleseries juntas, caminar o andar en bici de noche, recibir los saludos y piropos de los conserjes del edificio, bailar tango con Aníbal mientras se mata de la risa, recorrer hooooras los mall y supermercados, ferias artesanales y cuánta cosa vemos en la calle, disfrutar a una suegra cariñosa y divertida, ver a mis amigas tener hijos y a otras renacer, he tenido tiempo para casi todas, para verlas, visitarlas, jugar con mis sobrinos y ver reír emocionada a mi abuela.

He tenido tiempo para regalonearme física y emocionalmente, cosa que es adictiva, cara y gozo con ganas, cueste lo que cueste, antes jamás me premiaba. Millones de cosas pasan en un día y las valoro hoy sólo porque me di cuenta que no hay que matarse en la pega porque te abandonas y descuidas tu entorno, y a ellos no le importa que dejes tus mejores momentos allá, pero hay que trabajar y tratar de ser feliz en lo que haces y si no te tratan bien, ándate, no hay nada más importante que lo que vales y lo que tienes a tu alrededor.

Muchos sufren en el metro, yo después de años (en los que pagaba escolar) estoy aprendiendo a usarlo nuevamente, camino para todo y lo disfruto, muchos odian trabajar y yo ya quiero volver a hacer funcionar mi cabeza con lo que sé hacer y nunca jamás, volver a dejar mi dignidad y corazón donde no lo vale, nunca más salir fuera de horario perdiendo tiempo para disfrutar con mi familia o mi amor y nunca más llevarme trabajo a la casa y por ningún motivo responder mails o cosas de pega el fin de semana.

Logré entender una cuestión fundamental; quien ama de verdad no traiciona ni engaña y que el pedir perdón o perdonar es un derecho de cada uno, si no quieres hacerlo y no te nace o no se lo merecen, no lo hagas...!! Dios ajustará después cuentas contigo. Aprovecho de recordarle a quienes me conocieron que si ya no son parte de mi vida, no intenten volver, ni aparecer, ni saludar ni nada porque para mi no existen más. ¿Lo encuentran infantil y odioso? Pues no me interesa, yo decido quien es o no alguien en mi vida, mi pasado o mis recuerdos, el que me perdió... me perdió.

Aprendí que siempre es bueno tener un chocolate en el velador y que si es sobre 60% cacao no engorda tanto. No se me va a olvidar nunca más que no basta con dar orden de no pago a un cheque sino que también hay que avisar en Carabineros, que en las vías exclusivas sí te sacan partes y que Waze es el mejor invento después de la secadora de ropa.

Le perdí el miedo a la bencina de 93 octanos y como es más barata y estoy en economía de guerra, ahora uso esa y no pasa nada malo!
No se me va a olvidar que la privacidad de fcbk, twitter y otras redes es fundamental y que lo que opines sí puede ser traicioneramente usado en tu contra, por gente que no conoces o por tus mismos "colegas" de trabajo.

Entendí que no es abrazar a cualquiera, es acurrucarse con quien pone su brazo para sostener tu cabeza y abrigarte del frío, que escuchas respirar cerca de ti en paz y hace que duermas con una sonrisa...ahora si no ronca no sólo es fantástico, sino un milagro. Y al fin le di valor a la opinión de mi padre con respecto a mis parejas, si encuentra que son poca cosa o por alguna razón no logra encariñarse con él, OJO..es por algo y al final nos piquemos o no, tienen razón. De pasada me di cuenta que la suegra para mi es fundamental, y si la vieja es una rota desentendida, mal educada y mala clase contigo, el hijo será igual.
No me arrugo hoy en decir que más amo un hombre cuando es inteligente, educado, limpio, cariñoso, atento, sacrificado, masculino, emprendedor, trabajador, buen arreglador de cañerías, pintor de brocha gorda, rascador de espalda, chistoso, preocupado de su familia, generoso y atrevido en la cama ¿Notaron que no dije nada de lo físico, estético, religioso, politico o elitista? Eso se aprende con los años.

Sean felices, es tan fácil dejar algunas peleas antiguas de lado y reconciliar amistades que valen la pena y más fácil aún, sacar para siempre de tu vida a quienes te contaminan y presionan para mal. Los amigos de verdad son pocos y hay que cuidarlos y no dejarlos de lado porque son en los primeros que pensarás cuando todo te salga mal y lo pasado es pasado y jamás va a ser bueno traerlo al presente.

Aprendí que la venganza es deliciosa, pero se disfruta muchísimo más cuando la vida solita toma su curso y deja pasar el cadáver del enemigo frente a tu puerta, que la mentira siempre pierde y que todo lo que uno hace se devuelve o se paga aquí, en esta vida. Juzgar es súper fácil, sigan haciéndolo no más, la vida nos va a dar buenas lecciones al respecto, hay que vivirlo.

Lo que jamás olvidaré es que la fe mueve montañas y Dios hace milagros, el amor llega cuando menos lo esperas y hay centros comerciales para vitrinear en todas partes donde ande mi hermana.

Acepté que hay que cuidar la salud, el cuerpo sí habla y hay que escucharlo. No soy la futura ministra de Salud pero hay que escucharlo. Ya está bien, podemos ser sordos un tiempo mientras se pueda, pero todo tiene un límite y la idea no es empezar a tomar en cuenta que el carrete y la fatiga de material es grave cuando ya es visible. Asumo, debí cuidarme antes y evitar taaaaaantas patologías que ocultaba con Jack Daniels, tan rico Jack y tan buena panacea.

Iquique es el Miami chileno, mi equipo de fútbol de corazón es O´higgins, un charquicán con huevo frito puede conseguir en mi más que una caja de chocolates finos, tengo amigas que amo como si fueran mis hermanas de sangre, me gusta el glam rock pero pocos me han escuchado cantar cosas imperdonablemente románticas, disfruto como cachorro derretido que me hagan la manicure, las patitas, las pestañas, masajes en el pelo, etc...y siempre, pero siempre cuando me pongo a pelar, termino mordiéndome la lengua.

Estas reflexiones pueden ser producto de casi ocho meses de libertad sin trabajo, que han sido como un premio a mi alma y también a que en poquitos días cumpliré 36 y siento,después de muchos cambios, que volví a nacer, volví a vivir y aprendí a disfrutar.